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La revista Science publica un artículo sobre el hallazgo de neandertales arcaicos en Israel, en el que participa Juan Luis Arsuaga, director científico del MEH

El artículo que publica la revista Science, liderado por el paleoantropólogo Israel Hershkovitz, da cuenta del hallazgo en el yacimiento al aire libre de Nesher Ramla de una bóveda craneal y una mandíbula de características neandertales arcaicas. Estos fósiles se han fechado entre hace 140.000 años y hace 120.000 años.En este trabajo ha participado el director científico del Museo de la Evolución Humana, Juan Luis Arsuaga.

MEH

 

En el estudio recién publicado los fósiles de Nesher Ramla se comparan con los de la Sima de los Huesos de Atapuerca, entre otros yacimientos. En un artículo anterior de Science (2008) también liderado por Israel Hershkovitz y en el que participaba Juan Luis Arsuaga junto con otros investigadores de Atapuerca, se dio a conocer el más antiguo resto fósil de Homo sapiens fuera de África: el maxilar de la cueva Milsiya, en Israel, fechado entre hace 194.000 años y hace 174.000 años.

 

En opinión de Juan Luis Arsuaga “los fósiles de Nesher Ramla muestran la continua alternancia en los últimos 200.000 años de fósiles de neandertales y humanos modernos (Homo sapiens) en los yacimientos del Levante mediterráneo.

 

La secuencia cronológica sería esta: 1) El maxilar de Homo sapiens de la cueva Misliya (194.000-174.000 años); 2) los restos neandertales de Nesher Ramla (140.000-120.000 años); 3) los H. sapiens de las cuevas de Skhul y Qafzeh de hace unos 100.000 años; 4) diversos yacimientos con restos neandertales entre hace 70.000 años y hace 50.000 años; 5) finalmente los humanos modernos, es decir, nosotros, reemplazamos a los neandertales en Israel y en todo el mundo.

 

También sabemos ahora, en gran parte gracias al ADN antiguo recuperado en los fósiles de la Sima de los Huesos, que no solo hubo flujo de genes de los neandertales a los humanos modernos, sino que antes había habido un flujo genético de los humanos modernos hacia los neandertales. La prueba está en que los neandertales posteriores a la Sima de los Huesos tenían un ADN mitocondrial y un cromosoma Y similares a los nuestros. Es probable que el Levante mediterráneo, un pasillo entre África y Eurasia a fin de cuentas, fuera el lugar donde se produjeron estos intercambios genéticos”.